Si se cuenta con un buen tanque de agua dulce, con buena capacidad, un desalinizador o la posibilidad de realizar recargas frecuentes, es recomendable optar por el uso de agua dulce. Gracias a los inodoros modernos de bajo consumo, permiten esta elección sin inconvenientes.
El empleo de agua dulce evita la aparición de malos olores y facilita el mantenimiento del sistema.
En caso de utilizar agua de mar, basta con realizar un enjuague con agua dulce antes del periodo de invernaje para prevenir posibles complicaciones.
En cualquier situación, es fundamental emplear siempre productos de limpieza biodegradables y respetuosos con el medio ambiente.
